Ariadna Aguilar








Synthesis nace como una búsqueda de comprensión personal y funcionalidad. Partiendo de una tesis y de una antítesis implícita en ella, Synthesis explora la idea del progreso a través de la contradicción, basándose en el funcionamiento de la dialéctica hegeliana. La tesis, en mi caso, es la línea recta, símbolo de estructura, control y rigidez; la antítesis, por tanto, es la curva, representación de la flexibilidad, la apertura y la desviación. Lejos de excluirse mutuamente, ambas se necesitan y se niegan, generando un cambio abrupto que actúa como fuerza motriz de la dialéctica. De este choque no emerge una síntesis estable ni definitiva, sino una forma superior y siempre provisional en la que la estructura sostiene lo orgánico y lo orgánico humaniza la estructura.