
Izhan Alcántara Pozo es un joven andaluz que finalizó sus estudios de Animación en LCI Barcelona en junio de 2024. Su proyecto final de carrera, Peceidas, desarrollado junto a sus compañeros de promoción, no solo supuso el cierre de una etapa formativa intensa, sino también el inicio de un recorrido profesional que ya ha pasado por festivales nacionales e internacionales y sus primeros trabajos en la industria.
¿Qué recuerdos guardas de tu paso por la Escuela y de la experiencia formativa en general?
Estos años dan para muchos recuerdos. Por mencionar alguno: los viajes a Annecy, que guardo con mucho cariño, porque tuve la oportunidad de conocer mejor a personas que, a día de hoy, sigo apreciando, y también de entender un poco mejor el mundo de la animación y ese entresijo que se mueve en las sombras de los festivales y de este tipo de encuentros, y que da vida a la industria.
Y no podría dejar de mencionar Peceidas. A pesar de que, si tuviera que definirlo con una sola palabra, sería “calvario”, si pudiera usar dos, sería “bendito calvario”. No voy a romantizar levantarme a las 6:30 de la mañana, ponerme a trabajar en el cortometraje y dejarlo a las 10 de la noche. Y repetir, fines de semana incluidos. Pero, amando como amo este arte, tener la oportunidad de desarrollar un corto con mis compañeras y profesoras, que nos ayudaron en todo momento (en especial Susana Martín, que nos hacía de psicóloga, nos subía los ánimos y nos guiaba para que no nos matásemos entre nosotros), fue increíble.
Poder contar una historia creada por mí ha sido cumplir uno de mis sueños. Aunque haya mucho que mejorar, conseguimos hacer 14 minutos de corto en seis meses, y fue gracias al cariño y al respeto que nos procesábamos como equipo. Fue un calvario, sí, pero también el mejor broche que pude pedir para cerrar esta etapa, y además me sirvió para empezar la que venía después: la laboral.

Vuestro cortometraje final de carrera, Peceidas, ha recibido numerosos reconocimientos en festivales: AMiK (Budapest), SEVIFF (Sevilla), Varsity Film Expo (Zambia), etc. ¿Cómo has vivido todo este recorrido? ¿Hay algún premio o selección que recuerdes con especial cariño?
Nada más acabar Peceidas no quería saber nada más de ella, porque acabé muy quemado (tardé como cuatro meses en recuperarme). Pero sabía que ahora venía otra parte muy importante y que, si jugaba bien mis cartas, podía disfrutarla mucho: los festivals. Así que, a mi ritmo, empecé a registrar el corto en plataformas de festivales y a enviarlo sin discriminación a todo festival gratuito que encontraba, y a alguno de pago cuando lo veía viable o teníamos presupuesto. La pena es que, a excepción de dos (y a uno no pude ir), todos los viví de forma online, y siento que así se pierde parte de la magia.
Pero, sin duda, lo que siempre tendrá un hueco en mi corazón fue cuando un festival me escribió el día antes de su celebración para preguntarme si de verdad no podía ir, si no tenía familiares con quienes quedarme, etc., solo para decirme al día siguiente que habíamos ganado un premio. Quizás, si hubiera sabido que lo teníamos, habría intentado ir con más insistencia, pero aun así era complicado. No es barato ir a Budapest.
Acabas de participar en El tesoro de Barracuda, tu primer trabajo profesional tras graduarte. El film ha sido nominado en los Premios Forqué y en los Gaudí. ¿Cómo llegaste a formar parte del equipo de Star Toons Animation y qué papel desempeñaste en la película?
Entré en El tesoro de Barracuda gracias a la recomendación de Juan Huarte, que fue mi profesor en LCI. Le pidieron animadores y ahí apareció mi nombre, entre el de otras compañeras. Tuve que hacer un test que duró tres días y pasé por todas las fases emocionales posibles: sentí que me comía el mundo solo por tener la oportunidad, lloraba por no estar a la altura y desperdiciarla… y también lloré porque era exactamente lo que quería hacer. Soy un poco dramático a veces, ya me lo dice mi madre. Pero lo conseguí, y aquí estamos. Trabajé como rough animator viviendo en Barcelona, para un estudio de Perú que trabajaba para otro de Valencia. A la hora de recibir feedback era curioso el desajuste horario.

Nos has comentado lo importante que fue para ti conseguir ese primer trabajo. ¿Cómo viviste ese momento y qué te ha aportado a nivel personal y profesional?
Sinceramente, fueron momentos muy duros, porque estaba trabajando en Zara y todo el tiempo libre que tenía lo dedicaba a animar. Acabé dejando el trabajo para poder hacer bien mis planos (entre otros motivos) y aprovechar de verdad esta oportunidad. No me lo terminaba de creer. Sé que en esta industria hay que currar mucho para conseguirlo, pero también hay un alto porcentaje de suerte: estar en el sitio correcto en el momento correcto. Por eso estoy muy agradecido a Juan por haberme tenido en mente en ese momento.
¿Qué consejo le darías a los estudiantes que están terminando su formación y empiezan a buscar sus primeras oportunidades en el sector?
Teniendo en cuenta que yo tampoco tengo mucho más recorrido que ellos, no sé si podré dar consejos muy útiles. Pero diría que no se queden quietos. Que vayan a eventos, hablen con gente, curren mucho y lo muestren. De nada sirve tener una bonita reel si solo la ve tu abuela. Que a ella seguro que le encanta, pero si pudiera contratarte, ya lo habría hecho.
Confiad en vosotros mismos, porque hay mucha incertidumbre y, como he dicho antes, a veces puedes currar como el que más y, por cuestiones externas a ti, no conseguirlo. Y cread comunidad. Tenemos que apoyarnos mutuamente: la victoria de una compañera es tu victoria. Ya basta de competitividad insana. Más abrazos y menos envidia. Pero también descansad y vivid. Es una carrera de fondo y, al final, somos bichos de carne y hueso con muchas más necesidades que solo la creativa.
¿En qué estás trabajando actualmente? ¿Qué te gustaría hacer a corto plazo dentro del mundo de la animación?
Soy autónomo y voy picoteando proyectos de aquí y de allá: animación, diseño gráfico e ilustración. Ahora mismo estoy trabajando haciendo clean para una película, ayudando a Nacho Ezquerra (rough animator), pero no puedo decir el nombre o me llevan preso. Es la tercera película en la que he conseguido trabajar, entre otros proyectos. También estoy realizando animaciones para el podcast El Club de la Corchea.
A corto plazo me gustaría seguir desarrollando dos proyectos que tengo entre manos. Uno es Yo, conmigo y Aloma, que estoy creando junto a la directora de arte y productora de Peceidas, Maria Perez (mi pareja). Básicamente trata sobre Javi, nuestro protagonista, que descubre, mediante una meditación guiada, que su niño interior está muerto. Y también estamos trabajando en una versión de Peceidas en formato serie, donde nos hemos puesto el mono de albañil y estamos cerrando todos esos socavones narrativos que dejamos por las prisas.
Si a ti también te apasiona el mundo de la animación y quieres dedicarte profesionalmente a este sector, descubre nuestro grado oficial.